Inhibición en sentido negativo y en sentido «alexandrino».

«Los puntos que me gustarían enfatizar sobre este respecto son:

  1. Que el proceso de inhibición implicado se emplea en relación con las ideas directamente asociadas con la obtención de «fines», estas ideas son la respuesta a un estímulo (o estímulos) que surgen de algún deseo o necesidad primaria, y
  2. (y éste es de suma importancia) que el estímulo (o estímulos) a inhibir esta respuesta surja de afuera, y el proceso de inhibición es impuesto sobre el alumno.

Esto significa que el deseo está frustrado conforme a una orden proveniente de una autoridad externa, y esto podría explicar el estado de trastorno emocional asociado con lo que se conoce como represión.

Ahora bien, el proceso inhibitorio implicado en mi técnica tiene poco en común con lo que acabamos de mencionar. La idea acerca de inhibición en mi técnica está concebida a partir de una base general y preventiva, y el proceso de inhibición implicado se emplea fundamentalmente en relación con ideas que están desvinculadas de cualquier intento directo de conseguir un «fin», pero vinculadas en cambio, con el procedimiento indirecto inseparable de la aplicación práctica de los principios concernientes con el medio por el cual un fin pueda ser conseguido. Estas ideas son la respuesta a un estímulo (o estímulos) que surgen de un entendimiento razonado, constructivo y consciente y de una aprobación de los principios concernientes con el «medio-por-el-cual», y como el procedimiento relacionado con la aplicación de los principios supone la prevención de actos de «end-gaining», la realización de lo que está asociado con actividades mal dirigidas, de lo que se deduce que la aprobación del alumno de la necesidad de tal procedimiento y su eficacia incluya también su aprobación del principio de inhibición de los deseos principales relacionados con tales actos «end-gaining». Esto, de nuevo, en realidad quiere decir que en la aplicación de mi técnica el proceso de inhibición –esto es, el acto de negarse a responder a los deseos principales de obtener un «fin»- se convierte en el acto de responder (acto volitivo) al deseo consciente razonado de emplear el medio por el cual ese «fin» puede ser conseguido. El estimulo a inhibir, por lo tanto, en este caso viene desde dentro, y el proceso de inhibición no está impuesto sobre el alumno. Esto significa que el deseo o deseos del alumno serán satisfechos, no frustrados, y que habrá presente una emoción deseable y otros estados psico-físico en los que no provocarán de ninguna manera lo que se conoce como represión.»[1]

Traducido por © 2011 María Simarro García.[2]


[1] Constructive Conscious Control of the Individual (STAT Books, 1997, London) pages 131-132.

 

 

[2] Puedes encontrar este texto traducido por un profesional en el libro La Técnica Alexander  por F.M.Alexander, p.120.

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